Ahora que estamos en verano… una de invierno

Ahora que estamos en verano… una de invierno

Cuando el calor aprieta, y mucho, me estoy acordando de una salida del pasado invierno en la que me acrque a la Sierra del Segura, al final de las mini vacaciones de Navidad con la familia.
Hacia unos 10 dias que había caido una nevada importante en la zona y, si bien el tiempo habia mejorado algo, aun quedaba bastante nieve en las pistas y carreteras mas altas.
EL plan inicial era pasar 2 o tres dias sin meterme en complicaciones, porque iba solo y todos sabemos que 1 solo todo terreno se puede meter en dificultates serias alli donde la compaña de otro(s) hace que un atranque no sea mas que un lance del viaje sin importancia pero….. como la cabra tira al monte, la cosa no quedo exactamente asi.
Me acerqué al nacimiento del Segura, y desde alli tome la pista que se adentra en los Campos de Hernan Perea, habia algún que otro ventisquero, pero no suponian gran dificultad, de hecho puede ver algun que otro Patrol Local que transitaba por allí supongo que para subir a dar vuelta al ganado que hay por alli arriba en diferentes cortijadas (que rico el cordero segureño).
Despues de pasar un rato disfrutando con el Trineo del Decathlon en un recodo cargadito de nieve, me anime a continuar la pista en dirección Don Domingo, donde llegue sin ningun problema, alguna pequeña placa de hielo y no mas de 20 cm de nieve.
Le fui cogiendo confianza y decidí subir un poco por la pista de la rambla del Borbotón.
El lugar estaba realmente precioso, circulaba despacio por la pista en la que habia poca nieve y bastante agua, tomando fotos y sin arriesgarma a nada, para completar el cuadro navideño nevava ligeramente. Al llegar a un ventisquero, calcule mal la dificultad y ocurrió lo previsible.
Intenté evitarlo pasandolo por el lateral pero la falta de adherencia y la inclinación del paso me hicieron deslizar todo el peso de mi Mitsubishi hacia el fondo de la vaguada, donde precisamente se acumulaba mas nieve, quedando todo el eje trasero metido en la nieve y el delantero con poquisima adherencia entre nieve y un barrillo resbaladizo que habia bajo la nieve.
La nevada empezada a rereciar y el termometro marcaba 1 o ningun grado. Mi mujer estab a punto de derme «te lo dije» y ademas tenia toda la razón.
Estab clavado, solo, sin que nadie supiera exactamente donde estaba y como no sin cobertura.
Me abrigué y empecé a ver una or una cada rueda, saque la pala, las limpié un poco y colcoqué alguna rama seca y pedras de por alli (las planchas se quedaron en el trastero del garage porque como no me iba a eter en lios…), prob´e con todos lo hierros puestos y nada, el coche culeaba y se desplazada lateralmente, pero no conseguí que avanzará hacia la pequeña pendiente ni un centímetro.
Ya me disponia a sacar el cable y le habia hechado el ojo a unas rocas que podian suponer un buen anclaje cuando en emdio del frio y el silencio oí el ronroneo familiar en un motor diesel.
Al momento aparecieron por el último recodo del camino, sobre mis roderas que poco a poc la nieve estaba tapando 2 angeles de la guarda en forma de Toyota LC y Mitsubishi 2.8, a bordo unos chavales de Caravaca y de Cartagena que inmediatamente se ofrecieron a hechar una mano. El Toyota esaba muy guapo, con kit de elevación, un cabrestante nuevecito, ruedas altas…. y el mitsu a pesar de ir casi de serie, pues tambien (ya sabeis que yo soy incondicional de mitsubishi). El Toyota se colocó delante mia dando resguardo al ventisquero de nieve y me sirvió de anclaje para mi cabrestante de forma que en un rato de trajin(y mientras que la nevada apretabe de verdad) conseguigos sacar el pesado culo de mi DiD del dichoso montón de nieve semi helada.
Les agradecí la ayuda y les dije que algun dia lo escribiría en la web de club, asi que, un poco tarde, pero aqui esta.
Despues de esto bajamos los 3 de vuelta en dirección Don Domingo, porque la cosa se ponia fea por momentos y donde antes se pasaba sin problemas, ahora el manto blanco lo cubria todo. Al llegar al cruce de pistas cercano a Don Domingo, que tiene una cota menor, la nieve ya aligeró dejndo paso a la lluvia, alli nos separamos, nosotros a Don Domingo a tomar un sopa y un corderito y ellos aun siguieron por aquellos paraje su un poco más.
Que me pase esto a mi a estas alturas: nunca hay que salir al campo solo (1000 veces crtl copiar, control pegar).
Unas semanas mas tarde volvimos a la zona pero ya en grupo con el club y disfrutamos de un de las invernales mas bonitas que hemos tenido. Podeis ver las fotos en la Galeria. Y sobre la que ya escribí alguna cosa (La tormenta Perfecta).

No estamos muertos, sabemos lo que queremos…. que llegue pronto el otoño, que se reabran los montes a las rutas (pase la época de riesgo de incendios) y vuelva el barro…