Adios Mohamed

Adios Mohamed

Esta pasada semana recibíamos la triste noticia de la muerte de nuestro amigo Mohamed «El Gordito», un fallo renal le ha causado la muerte. Falleció en un hospital militar de Marrakech el pasado Jueves a las 7. Desgraciadamente las operaciones puestas en marcha para trasladarlo a España no han llegado a tiempo.
Para los que han ido a Marruecos alguna que otra vez en nuestros 4×4, era un apoyo y una ayuda incondicional, para los que hemos ido habitualmente era además un amigo.
El Gordito empezó siendo un chaval trabajando en el taller del padre, mientras los otros chavales de su edad se agolpaban en el parking del Riad Salam de Zagora para ver a los turistas llegar en sus 4×4 y pedirles algún caramelo, el ya decía que era «mecanic» y desde luego cumplió su sueño, apenas cumplió los 18 se independizó montando su propio taller, salía al encuentro de los 4×4 con su mobilette, y utilizaba su tremenda inteligencia y memoria prodigiosa para recordar a cada coche y cada nombre, recibiéndote con una sonrisa a la entrada de Zagora. Daba igual que llegaras por la pista del Tafilalet, por el Norte o desde Tagounite, allí estaba el para recibirte y acompañarte hasta el taller.
Con el tiempo llego la telefonía móvil y supo aprovecharla perfectamente: recibía avisos de cualquier grupo de 4×4 que se moviera por la zona y tener su numero era un seguro de viaje mejor que cualquier compañía de seguros.

Después se hizo con un Defender con el que amplio su radio de acción, pues ya no solo te atendía en su taller de Zagora, sino que acudía allí donde fuera necesario.
Nos ha sacado de mil y un apuros, y siempre nos ha tratado muy bien, trabajando sin horarios para que se pudiera continuar el viaje y a unos precios mas que razonables.
Cuantos pinchazos, amortiguadores, embragues, suspensiones,…. no nos habrá reparado en estos años.
Te vamos a añorar, nos quedamos un poco huérfanos, pasar por Zagora nunca volverá a ser lo mismo.
Se ha puesto en marcha entre los aficionados al 4×4 españoles una iniciativa de apoyo y homenaje que podéis y adheriros: http://www.gordito.org/
Para los que aun tengan ganas de leer más, voy a contar alguna de sus intervenciones.
En uno de nuestros viajes, en el que bajamos a marruecos, empezamos ruta por el valle del Ziz, estando en el Hotel Tumbuctu a pie de las dunas del Erg Chebbi, nos preaparabamso para inicar la ruta del dia, cuando aparece el Defender del «tim Gordito» por allí: Nos saludamos y nos cuenta que sale delas dunas, de reparar un Touareg de un evento organizado por wolksvagen Alemania y se vuelve para Zagora tras pasar la noche currando. Como siempre se ofrece para lo que necesitemos y quedamos en vernos en 2 o 3 días en los quela ruta programada nos llevara hasta Zagora, In shalah.

Salimos de ruta hacia el norte del Ereg, para hacer un bucle hasta el oasis de Saf Saf, donde comemos y regresamso por la tarde hasta el norte del Erg Chebbi, dodne empezamso a cruzar duinas cerca del Yasmina, en dirección al oued de arena. Como eramos muchos coches, nos dividimos en 2 grupos de 6, para no estorbarnos y estropear mucho los pasos de arena. Marcho con el primer grupo y vamos cruzando las dunas que están un poco complicadas, cuando estamso casi saliendo al oued, por la radio llegan malas noticias del grupo de atrás: uno d elos coches ha tenido varios enganchones y se ha quedado sin embrague. Lo intentan remolcar pero es imposible entre las dunas altas en las que están y con la arena en esas condiciones.
Esa noche tenemso previsto dormir en el oasis de Oubira y por tanto aun hay que recorrer el oued de arena hacia el sur y superar una ultima dificultad, entrar desde el oued hasta el oasis por las dunas. La tarde esta avanzada y apenas queda 1 hora de luz. Ya sabeis lo complicado que es pasar las dunas de noche, porque en mas de una ocasión los imprevistos nos han obligado a hacerlo y no es nada recomendable.

Es festivo al dia siguiente y no conozco a ningún taller en la zona capaz de reparar in situ el coche.
Buscamso un punto de cobertura y llamamos al Gordito quien ha llegado a Zagora hace apenas unas horas, le cuento el problema y me pide el modelo del coche para buscar el repuesto, quedando en vernos en la puerta del Tumbuctu a las 8 de la mañana del dia siguiente.
Dejamos a un local de guardian del coche (me quedo con su documentación como garantía), y las ocupantes del coche averiado se vienen con nosotros hasta el oued y después a entrar en las dunas hasta Oubira, donde llegamos ya casi de noche total. La hospitalidad de Ibrahim nos hace olvidar un poco las preocupaciones y pasamos un buena noche con fuego tambores, música y una estupenda cena en medio del desierto.

A la mañana siguiente, temprano, me adelanto con otro coche mas a salir del oasis en dirección a Merzouga para llegar al Hotel Tumbuctu punto acordado de encuentro. Apenas vuelvo a tener cobertura, ya recibo la llamada del gordito diciendo que esta en el lugar acordado esperándonos. Son las 8 menos cuarto de la mañana.
Nos encontramos con el y sin demoras, empezamos a rodear el erg hacia el Yasmina, para llegar al oued trasero y desde allí buscar le wpt de la posición del coche. Al llegar «el guardián» recupera su documentación y 20 € por su noche al raso junto al coche.

El gordito empieza a trabajar como si de una asistencia de carreras se tratara: bajamos el coche a un punto entre dunas «mas o menos » llano, sacan lonas, gatos y en un rato la caja de cambio esta fuera, el disco de embrague desmontado y…. lastima el repuesto no es valido , al parecer hay 2 versiones de este modelo y no es la que encontró y trajo desde Zagora.
Rápidamente cierran lo imprescindible para que no entre arena recogen todo el improvisado taller y se preparan para remolcar el coche. Uno de sus mecánicos al volante y el tirando con su Defender. Con la ayuda de todos conseguimos un poco de inercia inicial para poder ir saliendo de las dunas hacia el oued, donde ya todo es mas fácil, aun así hay que parar a desinflar e inflar varias veces antes de conseguir llegar a la relativamente buena pista que rodea el erg, donde es mas fácil remolcar hasta la puerta del Hotel Tumbuctú.
Cuando estamos llegando oigo por l emisora al resto del grupo, que han tenido dificultades para superar las dunas de salida y están ahora mismo muy cerca,. llegando a Merzouga. Nos agrupamos todos y Mohamed propone enviar el coche en grúa a Zagora, el buscará otro disco de embrague o reparará el viejo y en 2 o 3 días nos encontramos y recogemos el coche.
Así lo hacemos, el vuelve a salir para Zagora (330 km y casi 5 horas de camino). Allí, al tercer día siguiendo nuestro viaje, encontramos el coche listo en la puerta del taller del gordito en Zagora, no encontró disco original así que recreció el ferodo del antiguo y reparó. El coste creo que fue de 800 € pero su intervención, para mi, no tiene precio, porque no se como hubiéramos sacado el coche de allí ni que habría pasado con el resto del itinerario del viaje para todo el grupo si no hubiera sido por su ayuda.
Para mi esto es una muestra de lo era capaz de hacer: viajar durante la noche las 5 horas para llegar al mismo punto donde había estado esa misma mañana. Buscar piezas, traer herramientas y 2 ayudantes, remolcar con destreza y exponiendo su propio coche a averías donde nosotros no pudimos hacerlo, volver otra vez a hacer las 5 horas de viaje de vuelta y reparar el coche, y todo eso sin horarios y en día festivo.

Así era como se entregaba en su trabajo, ayudándonos a todos. Me gusta recordarlo esperando en su Mobilette a la entrada de Zagora, o apoyado en su Defender, esperándonos, en la pista de Mhamid con su amplia sonrisa y dispuesto a llevarte a su taller donde siempre encontrabas su ayuda y su hospitalidad.

Me parece especialmente acertada la idea de un monolito donde poder recordarlo cuando pasemos por allí en algún punto del lago Iriki. Este es un lugar emblemático para los aficionados al 4×4, para llegar a el, hay que superar las pistas saharianas del Dakar junto al oasis sagrado, las dunas del Chegaga o las duras pistas de Foum Zguid y cuando, por fin lo alcanzas, encuentras una enorme planicie casi infinita, donde reina el silencio y corre el viento arrastrando la arena, donde los espejismos te hacen ver camellos y agua donde solo hay acacias resecas y reflejos del calor. Es un lugar que tiene algo especial, la esencia del desierto, y que de esta forma asociaremos a su recuerdo.