Ya hemos regresado del Gran viaje anual al desierto. Ha sido un viaje muy bonito pero marcado por las averias mecánicas. Lo que a priori era un viaje relativamente cómoco con etapas adsequibles en cuanto a longitud y dificultad, se fue "poniendo interesante" a medida que las roturas nos iban poniendo retos imprevistos que pusieron a prueba la capaciadad de improvisación, de solución de problemas y la buena voluntad y apoyo de todo el grupo. La dureza del Desierto esta siempre ahí , nunca podemos bajar la guardia, pero con un grupo como el de este año, ha quedado claro que se pueden superar prácticamente todas las dificultades, y ademas hacerlo con buen humor. Al fin y al cabo los embragues, los amortiguadores, los rodamientos, los pinchazos, los grupos.... se reparan. Lo importante es que "La salud bien". Nota.- crónica completa en preparación.
